martes, 9 de marzo de 2010

¿ES POSIBLE LA UNIDAD EN CARABOBO? (Versión Semáforo de Mañongo))

El político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones. Wiston Churchill

Hablar de unidad en nuestro estado no es cuestión de retórica, es un tema de sobrevivencia. Los públicos enfrentamientos entre Proyecto Venezuela (PV) y la fracción de Scarano y Cocchiola han ventilado los dilemas que vienen produciéndose desde las pasadas elecciones de alcaldes y gobernadores. Desde el mismo momento en que el actual Alcalde de San Diego manifestó su aspiración (legítima como cualquier otra) de ser Gobernador del estado, comenzó este desbarajuste político, que culminó en el bochornoso suceso del domingo pasado. Hablamos de sobrevivencia, porque lo que se está planteando en el país es el desmontaje regional y el regreso al feudalismo centralista soñado por el "Comandante Presidente".
No podemos acusar a ningún bando, no podemos hacer la vista gorda frente a los continuos ataques de cada parte, dejando de lado el objetivo primordial y común: vencer al régimen autocrático en las venideras elecciones de septiembre. Creemos que es posible el entendimiento, pero para ello debemos establecer las prioridades y objetivos de cada facción. Analicemos.
PV es el partido de gobierno, con más de 20 años de rodaje en el estado, con una maquinaria y un andamiaje organizacional que no posee partido alguno en Carabobo. Para ellos existe un objetivo claro: manutención del poder. Salas está jugando (así como lo analicé junto a los amigos de la Asociación de Columnistas) con un tablero nacional; está planificando a largo plazo. Intenta mover sus piezas con un objetivo más lejano que las elecciones de este año. Entregar el circuito 3, el más apetecible (y que por las reglas de la Mesa de la Unidad le corresponde a PV) por la oposición, es una manifestación palpable de esta estrategia; no es un acto de “desprendimiento” ni nada cercano a eso. La “hoja de ruta” es clara: sostenimiento y protección del poder. Eso pasa por acuerdos nacionales para llevar otros diputados en diversos estados, en alianza con partidos nacionales; no se puede desdeñar los miles de votos que obtuvo PV en otros estados de marcada intención opositora (verbigracia Táchira y Miranda) que pueden apalancar este tipo de arreglos. Así que cuando vayamos a criticar a PV, no olvidemos que ellos están planificando bajo escenarios que superan a Carabobo; y eso es absolutamente válido.
Por el otro lado, la facción de Scarano y Cocchiola, buscan un objetivo más complejo aún: obtención de poder. Obtener el poder se hace harto lioso, debido a que se requiere de mayor inversión de energías y estrategias distintas. Satisfacer las demandas de este grupo no es compatible con las aspiraciones de PV y viceversa. Cocchiola perdió la Alcaldía de Valencia por unos miles de votos, pero sobre todo (más allá de los argumentos de la división, ya que tan culpables son ellos ab initio al minar las aspiraciones del “Pollo” a la gobernación y Julio Castillo) por no poseer una estructura electoral blindada que le diera el respaldo a sus votos. Nadie nos lo contó, fuimos testigos de excepción de lo que ocurrió aquel día en la Junta Municipal Electoral. Pasado el vendaval, escuchamos a muchos partidarios de Cocchiola quejarse del desempeño electoral de esa jornada, lo que dejó a la vista “la costura” de aquella fuerza política. Y como corolario, esta facción juega con un tablero regional-local, con argumentos ad hominem y bajo la premisa de encontrar espacios políticos que consideran obtenibles.
Pero otra facción no menos importante también tiene su juego nacional: AD. El partido blanco planifica con visión de país, y no de estado. En esto coincide con PV y por ello, a pesar de las aparentes desavenencias, vemos que sus decisiones están basadas en fundamentos similares; no en vano viene Ramos Allup a decir todo lo que dijo y, de alguna manera u otra, atiza las brasas que arden entre las facciones en contienda. Diseñar una estrategia a nivel nacional (tablero-país) no excluye pensar en la realidad de cada estado; sino que hace ver lo que llamarían los gringos: “the big picture”.
¿Es posible el entendimiento? Creemos que sí. La salida no es necesariamente las primarias; soy un firme creyente en este mecanismo, pero unas primarias en el circuito 3 terminarán de abrir las heridas que vimos sangrar el domingo pasado, en la cara de uno de mis antiguos compañeros de luchas Hécmir Guzmán.
La opción es un nombre neutral, que represente a las partes con contienda, que permita avanzar. Un nombre que esté ausente de las diatribas Salas-Scarano y que encarne las luchas de nuestra gente. Un nombre que sea difícil de objetar, con prestigio y sobre todo: algo que ofrecer. Ese nombre no es una entelequia... Existe y está consciente de su rol en este momento histórico de nuestra lucha por restablecer la democracia en nuestro país.
Hablamos de Ricardo Maldonado. El profesor Ricardo ha encarnado las últimas luchas políticas del estado, ha abierto el compás político y los grupos políticos que participan en la liza opositora  coinciden en que es un nombre de consenso. ¿Por qué no evaluar esa posibilidad? ¿Por qué irnos a un enfrentamiento que tendrá un resultado anticipado?
En nuestro criterio en unas primarias apresuradas como las que se plantean, ganará el sector con maquinaria y estructura. ¿Se arriesgará Scarano a jugar en un terreno que no es suyo?  ¿Tendrá Cocchiolla el fuelle para controlar Naguanagua, que pesa incluso más que San Diego? ¿De verdad creen que el efecto “alcaldía de valencia” les alcanzará para asegurar una victoria frente a PV? Lo dudamos. Recuerden los que le gusta la política: el voto castigo se eclipsa frente a la economía del voto; y esto se maximiza en un escenario polarizado como el que está planteado. Peor aún: ¿habrá el compromiso político de apoyar a la mayoría que puede representar PV al final?
Queremos colaborar para encontrar una salida que no entrañe la acentuación de las diferencias (válidas y necesarias en la democracia). El reloj avanza y esta semana es esencial. Estamos como cuando pasamos por el semáforo de Mañongo y su cronómetro: 3…2…1… ¡VERDE! ¡GO!

martes, 7 de julio de 2009

¡¡¡Que vuelva Mel!!!

Es inevitable. Pareciera que nos persigue a cada instante, cual plaga de langostas. Vivimos cada momento de nuestras vidas bajo su signo; no hay persona, familiar, cuñado, compadre o vecino que no opine sobre el tema. Y el tema mis amigos, es que vuelva Mel. Yo apoyo que vuelva ese señor a su país y pronto; pero mis razones no son provocadas por la rasgada de vestiduras de nuestro Comandante y su colega dictador Raúl Castro por la democracia, y mucho menos por el proverbial oportunismo de los Kirchner (económico) o del siniestro personaje que funge como Secretario de la OEA José Miguel Insulza (político).

Yo quiero que Mel vuelva, para que deje de usar nuestros aviones y nuestra gasolina. Prefiero que vaya a su país y gaste sus recursos y enfrente sus problemas, porque mi país tiene bastante entre la inseguridad desbordada, la corruptela de la neoburguesía roja, la borrachera de poder que destila la élite política revolucionaria y para colmo una oposición que no termina de entender el dilema que enfrentamos como pueblo. Si Mel vuelve a su terruño, nos quitamos de encima que el Comandante use el día más sagrado para la historia del país (5 de julio) para dedicárselo a Mel y sus ansías de perpetuarse en el poder; quizás tengamos que seguir soportando que los cubanos desfilen al lado de los militares venezolanos, pero bueno, ya esos se dejaron "montar la pata" como dicen coloquialmente. En todo caso, ya el temita de Mel quedaría de lado.

Logrando que Mel regrese, le tocaría enfrentar la justicia en su país. Para aquellos que nos apasiona la política, sabemos que las situaciones se deben medir fríamente, para luego analizar sus consecuencias y a partir de ahí trazar una "hoja de ruta" que delineará las opiniones sobre un escenario específico. Un verdadero político sopesa sus palabras, mide su alcance y actúa cercano a un "libreto" comunicacional preestablecido. Por ello, las reacciones desproporcionadas de los extremos políticos venezolanos fueron como lo vimos: "queremos que hagan un transplante de testículos entre los militares hondureños y los venezolanos" decían unos, mientras que el Comandante rojo rojito decía "vamos a derrocar al gobierno gorila, que dio un golpe". Eso significa que ambas opiniones son sesgadas y además provenientes de la ira, del rencor y del resentimiento, producto del "descocamiento" que vivimos a diario. Ese es el problema de los extremos: piensan con las vísceras, mientras se relamen con la idea de la violencia.

Cuando Mel llegue a su país, deberá enfrentar al pueblo, a su partido, a los militares, al Congreso y sobre todo a la justicia. Antes de dictar su opinión sobre lo ocurrido en Honduras, cualquier persona ha debido buscarse la Constitución de Honduras. Desde el punto de vista constitucional, la insistencia de Mel en hacer un supuesto "referendo" para aprobar su reelección al estilo venezolano, con tecnología y asesoría patria, configura el delito de TRAICIÓN A LA PATRIA. Si usted a estas alturas del partido no ha leído esta constitución, por favor le ruego visite este vínculo: Constitución de Honduras. De todas maneras le transcribo algunos artículos de dicha norma fundamental:

ARTICULO 4.- La forma de gobierno es republicana, democrática y representativa. Se ejerce por tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, complementarios e independientes y sin relaciones de subordinación.

La alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República es obligatoria.

La infracción de esta norma constituye delito de traición a la Patria.

ARTICULO 42.- La calidad de ciudadano se pierde: (OMISSIS)

4. Por coartar la libertad de sufragio, adulterar documentos electorales o emplear medios fraudulentos para burlar la voluntad popular;

5. Por incitar, promover o apoyar el continuismo o la reelección del Presidente de la República; (OMISSIS)

ARTICULO 239.- El ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser Presidente o Designado.

El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos, y quedarán inhabilitados por diez años para el ejercicio de toda función pública.

Usted me dirá: ¿Pero entonces no hubo golpe de estado? Le diré mi opinión: Sí hubo un golpe de estado, los militares no han debido sacar a Mel del país, han debido (en todo caso) arrestarlo y presentarlo ante la Corte Suprema de Justicia, luego que el Congreso aprobara su enjuiciamiento. Pero observe que toda la Corte Suprema de Justicia, la mayoría casi absoluta de los diputados del Congreso (incluso los del partido de Mel), una mayoría (vean las manifestaciones para que vean lo reducido de estas) del pueblo hondureño y en fin, los más amplios sectores de la sociedad no quieren permitirle a Mel la posibilidad de perpetuarse en el poder. Observamos que los poderes constituidos y la sociedad están de acuerdo en ese punto. Entonces mi veredicto es que si hubo un golpe de estado, pero extrañamente democrático. Pocas veces en un escenario político existe un espacio del debate que reúne a tantos actores a su alrededor: no queremos a Mel perpetuado en el poder. No me digan que no es una expresión de una sociedad fundamentada en su Constitución. Concluyo mi opinión diciendo que no puedo apoyar un burdo golpe militar, pero la situación me obliga a entornar los ojos a mi país y ver donde estoy parado: pongamos nuestras barbas en remojo mientras nos comemos el respectivo dulcito de lechosa.

Pero lo que más me gustaría lograr con el regreso de Mel, es que la OEA tendrá que mirar a Venezuela y ver como acá nuestra élite política se llena la boca hablando de democracia pero eliminan la Alcaldía Mayor, desconociendo el voto de cientos de miles de caraqueños; que dicen que gozamos de libertad de expresión pero se censura las campañas organizadas por la sociedad. Podrán ver como aquí poco a poco se nos está instalando una "dictablanda" donde nos dan caramelos pseudodemocráticos para que los imbéciles sigan creyendo en que podemos decir "casi" todo lo que queramos (vean el caso de CEDICE) y porque nos ofrecen elecciones cuando ellos quieren (vean las elecciones de diputados y concejales) ya estamos en una democracia. Esto dejó de ser una democracia como la aspira el constituyente de 1999 hace muchísimo tiempo; si bien me resisto a identificarla con una dictadura, nuestro régimen político se distancia, cada vez más, de la democracia. El problema es que los "e$fuer$o$" de la OEA se pagan con votos y barriles de petróleo.

Ojalá que se Mel pueda irse a su casa a gastar SUS reales y enfrentar SUS problemas, dejando de chulearse NUESTROS reales y dejando de ser NUESTRO problema.

En estos instantes me enteré por Twitter, que Mel se irá a Washington a rogar apoyo de los gringos (vade retro satana) y luego se entrevistará con el Presidente designado Micheletti en Costa Rica, bajo la mediación de Oscar Arias. Pues se me ocurre que le cambiaría a los gringos a ese Mel chulo y oportunista, por otros "Mel": por Mel Gibson y por Mel Patiño. El primero para que se traiga su exitosa serie "Arma Mortal" y acabe con los malandros, choros, corruptos y la inseguridad que nos agobia a los venezolanos, porque evidentemente el régimen actual y sus acólitos son ineptos para hacerlo. Y el segundo (para quien no lo conoce es el ayudante de Krusty El Payaso en Los Simpsons -biografía-) para que nos devuelva un rato la sonrisa recibiendo esos pastelazos que tienen 20 años cautivándonos. Yo con esos "Mel" si me quedaría…

Pero mientras, ojalá entiendan por qué digo: ¡Qué vuelva Mel!

lunes, 6 de abril de 2009

Reflexiones VII.- Silencio

"Nunca rompas el silencio, si no es para mejorarlo"

Ludwig van Beethoven


 

Hace más de un mes que no publico. Más allá de las excusas inveteradas del trabajo, la vida y cualquier otra categoría semejante, la verdad es que no quería. De pequeño aprendí una regla que aplico siempre: si no hay nada bueno que decir, entonces es mejor callar. Pero la preocupación, que compartimos todos aquellos que defendemos y practicamos la Democracia como sistema de vida, es creciente; la realidad nos acorrala y atiborra de malos augurios, de malestar y sobre todo el desasosiego. Vivimos días aciagos para aquellos que asumimos la Justicia y el Derecho (así, en mayúsculas) como norte de nuestra existencia.

Tiempo atrás, por vías misteriosas recibí una serie de proyectos de ley, los cuales serían (como en efecto lo fueron) discutidos por la Asamblea Nacional. Del estudio de dichos proyectos nació la intranquilidad y el temor que transpiran mis palabras. En vista de eso, compartí mis inquietudes, escribí diversos comentarios (de estricta naturaleza jurídica) que quizás algún día puedan interesar a alguien. Pero el día de hoy quiero expresar es una idea central: estamos ante un desmontaje sistemático e implacable de cualquier manifestación de pensamiento contrario a las líneas oficiales; insisto: es la neutralización de la disidencia, ello incluye tanto a la oposición como a las mismas filas del oficialismo. Es la némesis de la Democracia.

Vemos como se nos arrebató, por una vía absolutamente inconstitucional, la administración de puertos y aeropuertos. Pero de manera muy cómica, sólo resultaron afectados los estados donde perdió el oficialismo. Me pregunto yo: ¿el puerto de Paraguaná? ¿ y el puerto de José en Anzoátegui? ¿y el aeropuerto de Barinas? Entonces vienen con los sofismas… No hay explicación más allá de "ahorcar" financieramente a los estados y hacerles su gestión cada vez más dificultosa.

Ahora, la Asamblea Nacional fue iluminada por la luz del Creador y se dieron cuenta que nunca habían promulgado la Ley Orgánica del Distrito Capital y que se encontraban en mora con el texto constitucional. La verdad es que perdieron la mayoría en la Capital, cuando las alcaldías se les fueron de las manos por las horrorosas y corruptas gestiones de Barreto, Rangel y compañía. Bueno, ahora borrarán de un plumazo la Alcaldía Metropolitana porque les ganó un tipo que, con las uñas, está llevando un mensaje claro a la población; demostrando que esta supuesta revolución (salvo honrosas excepciones) es más palabras que hechos. Tengo el proyecto de ley, el que quiera deleitarse con su exposición de motivos, con gusto se la hago llegar. Y el problema no es la adecuación (o no) de la próxima ley a la Constitución, es el terrible momento elegido para una decisión como esa, que devela la ansiedad del régimen por el control y la total aniquilación de todo aquello que huela diferente.

Pero no basta, nunca es suficiente. El enfrentamiento es necesario. A los comisarios de la Policía, luego de un proceso amañado, grosero, con diferimientos infinitos, con 6 cambios de jueces, de 3 años de duración; con un final de película, donde sin pruebas y en un acto de total desconocimiento de la ley, se les aplica una sentencia de 30 años de cárcel. La quintaesencia de la pesadilla kafkiana. Y saben, no tengo dudas que lo sucedido aquel 11 de abril fue un golpe de estado; y estoy seguro que estos comisarios pueden tener alguna responsabilidad; pero todos tenemos el derecho humano a un juicio justo, con jueces imparciales e independientes. Lo lamentable es que en nuestro país las sentencias son dictadas en el "Aló Presidente". La traducción política al caso es muy simple: se contrario al régimen y te vamos a dar con todo. ¿Habrá juicio a Barreto y su incontestable corrupción? ¿Investigarán a la familia Chávez en Barinas y su apogeo económico? ¿Y PDVAL? ¿Y García Carneiro y el viciado Plan Bolívar 2000?

Pero que va, eso no satisface. Ahora nuestro presidente declaró en los meses pasados la misión "Rosales preso". Ojo, lo dijo. Y muchas personas me dijeron (estoy seguro que están leyendo esto): "no chico, ese no se va a atrever a meter preso a Rosales, eso es un trapo rojo para confundirnos, ¿con cuales argumentos lo va a juzgar?" Ahí está. Ahora hasta de homicidio en grado de frustración fue acusado. Uno de los líderes más visibles de la oposición venezolana. ¿Quién seguirá?

Pero la lista es larga. En los próximos días me tocará explicar la Jurisdicción y el Poder Judicial a mis alumnos; pero esta vez tendré que utilizar nuestra nueva Ley Orgánica de Sistema de Justicia, la cual establece la selección de los jueces por medio de los diputados y los representantes del Ejecutivo, comiéndose de un mordisco la necesaria independencia de los poderes y sobre todo la distribución funcional del Poder. Ahora la Justicia será impartida por funcionarios que han sido elegidos no por sus méritos académicos y forenses, sino por su pertenencia a un partido político, ergo, no habrá Justicia para el que piense distinto.

Y para el futuro (excesivamente próximo) vienen los proyectos de ley de tenencias de tierras, urbanas y agrarias; donde el concepto de "propiedad social" que fue rechazado en el intento fallido de reforma constitucional de 2007, es reencauchado y utilizado como espada de Damocles para todo aquel que se resista a la filosofía pseudorevolucionaria.

Al principio les dije que no quería escribir. Ahora no es un problema de si me provoca o no escribir; ya la Musa no es buscada en las noches de insomnio ni en la entrada de Occidente. Me siento obligado a hacer algo. El país marcha hacia un destino terrible: o nos quedamos quietos y permitimos todo lo que sucede, resistiendo y esperando que nos salven (será el chapulín colorado) y que nuestro país sea un lugar donde pensar distinto será un crimen; o nos olvidamos de nuestras miserias por un momento y nos concentramos en la defensa de la Democracia, el libre pensamiento y la paz para todos los venezolanos.

Si elegimos la primera opción, pues entonces haga sus maletas, nos vamos a la playa el miércoles, nos relajamos y sobrevivimos hasta que nuestro Comandante así lo disponga. Mejor aún, cuando regrese de vacacionar, vaya e inscríbase en el PSUV, puede que así se salve de esta ofensiva anti-disidencia; capaz y hasta sale premiado con un carguito.

Pero si usted considera que su deber como ciudadano, más allá del color del pensamiento político, es construir una sociedad justa y amante de la paz, y que nos merecemos un Estado donde impere la democracia y el respeto a la voluntad popular, que esté al servicio del pueblo y no al revés; entonces deje la flojera, póngase sus pantalones y comience a trabajar. Lee, estudia, escucha a los que poseen la experiencia y el conocimiento; habla con tu familia, explícales que es lo que está sucediendo y porque consideramos que está mal. Habla con tus amigos, con respeto al pensamiento y las necesidades ajenas, pero con firmeza. Reúne a tus vecinos, ellos viven y sufren las mismas condiciones que tu, posiblemente encuentres mucha gente tan preocupada como tu pero aislada o frustrada; La verdad no hace falta ser un politólogo ni un paladín para comenzar a efectuar cambios a nuestro alrededor; el primer paso debe ser en lo interno, luego hacia afuera.

La pelea es peleando. Pospusieron las elecciones de concejales y juntas parroquiales para el próximo año, pero por ahí debemos comenzar. Tenemos diversos mecanismos de participación en nuestro sistema político: consultas, referendos, consejos comunales, grupos de electores, asambleas de ciudadanos, partidos políticos, gremios, sindicatos. Hacia allá debemos ir. Sin tregua, sin descanso; y sobre todo, obviando las vocecitas que invitan a salidas de facto y antidemocráticas. Los problemas de la Democracia se combaten en democracia.

Ya rompí el silencio, ¿y tú?

sábado, 21 de febrero de 2009

Reflexiones VI.- Reformando la Constitución de Carabobo

La democracia debe guardarse de dos excesos: el espíritu de desigualdad, que la conduce a la aristocracia, y el espíritu de igualdad extrema, que la conduce al despotismo.

Montesquieu, 1745

El pasado jueves 21 de febrero  el Consejo Legislativo del estado Carabobo (CLEC) hizo una convocatoria pública para conformar una comisión parlamentaria que diseñe una reforma de la Constitución del estado Carabobo. El novel diputado Juan José Perozo fue designado como Presidente de dicha Comisión y sobre él descansa el peso y la responsabilidad de actualizar y realzar nuestra Constitución estadal. Posiblemente mis reflexiones futuras pasarán por este tema, ya que quiero compartir con ustedes algunas ideas que darán mucho que hablar en los próximos tiempos en nuestro estado.

Cuando recibí la formal convocatoria del CLEC (mayoritariamente oficialista) para que participe en el remozo de nuestra Constitución estadal, créanme que quedé sorprendido. Pasé toda la tarde pensando cómo era posible que la gente que políticamente es contraria a mis pensamientos, que duramente he criticado sean los primeros en solicitar mi colaboración. Y ese día, en pública audiencia, me fue propuesta la responsabilidad de asesorar la Comisión Parlamentaria para la reforma de la Constitución del estado Carabobo; luego de mi intervención inicial, el Presidente y Vice-Presidente del CLEC, en tono casi jocoso, dijeron al unísono: Gracias Doctor por aceptar, sin permitirme argumento en contrario.

La verdad es que me siento muy honrado, es una oportunidad increíble para mi generación (más allá de nuestras obvias y profundas diferencias políticas) de marcar nuestra huella e imprimir el ritmo de la política del estado; pero por encima de todo: es el lugar y el espacio correcto para materializar muchas de las ideas y conceptos en los que profundamente creo. Con el diputado Juan Perozo nos une una amistad inquebrantable, que ha trascendido los colores y las posiciones políticas; pero por encima de todo, nos acerca lo que llamo una visión cercana de lo que queremos de la vida. Siendo estudiantes, nos tocó asumir posiciones de liderazgo en momentos difíciles para la Universidad, y a pesar de defender banderas distintas, siempre supimos separar nuestra amistad de esas discusiones. Incluso, si se me permite esta infidencia,  una vez ambos nos postulamos a cargos públicos por planchas distintas, y ambos ganamos de manera contundente (Consejero de Facultad él, Presidente de Centro de Estudiantes yo), dejando claro a la comunidad universitaria que podemos ser amigos y pensar distinto, presentando un proyecto y un mensaje claro a la gente. Yo siempre le preguntaba en clases, antes de las elecciones, ¿la gente votará a Darío como Presidente y a Juan José como Consejero a pesar de representar a grupos distintos? Pues el tiempo nos dio la razón.

Trascendiendo mi agradecimiento personal, quiero hacer públicas un par de condiciones que sujetan mi efectiva participación en este proyecto, las cuales son de mucha importancia para mí:

  1.            Que se me respete mi posición política: De nada sirve aspirar una Constitución como la que deseamos, si no practicamos el respeto a las opiniones ajenas y usamos la discusión de las ideas (no de los hombres) como instrumento fundamental para la creación de nuevas cosas. Si bien mi función es esencialmente técnica y funcionalmente de asesoría y consulta, mi propia naturaleza hará que me apasione por lo que hago; para ello necesito libertad para opinar y criticar constructivamente.
  2. .         Que se trace una metodología seria, responsable y sobre todo real: diseñar un texto constitucional (a pesar de las limitaciones y restricciones que posee una constitución estadal en la especie híbrida de federación que tenemos) es una seria responsabilidad; se afecta de manera profunda el desenvolvimiento de la política de la región y la conformación del Poder Ejecutivo y Legislativo de la entidad federal. Con respecto a este punto, se me ha emplazado para presentar una propuesta de metodología; para el viernes 6 de marzo deberíamos tener una idea clara y segura de cómo se va a realizar el trabajo encomendado. Además la metodología debe incluir a los sectores vivos de la sociedad carabobeña, sin distingo de colores o posiciones.

No quiero adelantar nada sin la autorización de la Comisión Parlamentaria, pero si quiero dejar muy claro el fundamento de mis propuestas: más y mejor Democracia. La democracia participativa y la delimitación explícita de las esferas competenciales de los órganos públicos que conciernen al texto constitucional, serán los ejes primarios en los que se basarán mis opiniones.

Desde aquí quiero agradecer a todas las personas que leen mis líneas semanales, la verdad que me sorprende la cantidad de personas que leen y participan de algunas mis opiniones, ya sea para secundarme o para pensar distinto; creo que esa ha sido la idea inicial de este espacio. Así mismo, un personal y sentido agradecimiento a Dinorah Cudemus y Adelba Taffin, quienes se encargan (voluntariamente) de la difusión de mis opiniones: Gracias chicas por su constancia y apoyo; ahora tendré mucho material de importancia para la audiencia política del estado y cuento con ustedes para ayudarme a llevar a cabo esta tarea.

Todo aquel que quiera conversar sobre este tema, mi correo esta a su disposición edgardarionp@gmail.com para las proposiciones y opiniones. Todas las ideas y todas las propuestas son bienvenidas. Quiero terminar mi nota de hoy con una constante en mi pensamiento político: necesitamos MÁS Y MEJOR DEMOCRACIA.